El futuro será transversal.
El futuro será el perfecto producto de profesionales transversales, flexibles, colaborativos y multidisciplinares. Adiós a las soluciones prefabricadas y a las ventas «cerradas».
En este futuro que ya es presente, los procesos de «venta» no serán tales: pasaremos a hablar, a falta de una definición mejor, de procesos de «solución».
Despídete de los «comerciales» que gestionan ventas basándose exclusivamente en elementos emocionales. En los procesos de solución, deberías basar tus argumentos expositivos, enunciativos o empáticos en argumentos, razonamientos, esquemas y lógicas tangibles, enfocándolos a través de un prisma humano que inspire confianza.
En este futuro, los «comerciales» no se encuentran en un espacio suspendido y aparte de los «ingenieros» o «técnicos». No, las profesiones basadas en búsqueda y prospección de mercado deberán adaptarse a un futuro cambiante, líquido, progresivamente interconectado y altamente informado.
Las carteras «heredadas» están dejando de serlo; las nuevas generaciones van tomando el mando y haciendo acopio de recursos renovados, observando con cierta distancia las soluciones estancadas en un pasado que ya no es o está.
Los procesos de «solución» requieren de más de un profesional. El «yo lo he cerrado» ha muerto. Se requiere la colaboración activa de todas las partes implicadas en la consecución de un resultado en constante evolución.
En el presente y en el futuro, los proyectos no se despliegan sin más: se aporta una propuesta de seguimiento y de cambio.
En este presente y futuro, los clientes más avezados se harán pronto cargo de su destino, es decir, comenzarán a valorar perfiles profesionales «de frontera», como son los consultores tecnológicos y de procesos y los gestores de proyectos.
En este contexto de futuro que es ya presente, clientes y proveedores se intercambian papeles, alcanzando terrenos comunes de aprendizaje y colaboración.
En el presente y en el futuro, los perfiles profesionales con mayor valor añadido serán los «generalistas», los que aporten una metavisión de los negocios y de mercado. Serán los que valoren la interacción constante con el cliente; los que aprendan de sus errores y transformen este aprendizaje en un producto en constante cambio y evolución.
En el futuro, «trabajo» aludirá antes a un estado mental que a un espacio físico.
En el futuro, serán los humanistas los que tomen las riendas de los procesos y los que propongan soluciones a contextos cambiantes y complejos.
En el futuro, Parménides dará paso a Heráclito ✨

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