La ocupación del saber

«El saber no ocupa lugar».

Falso. El saber no solamente ocupa un lugar privilegiado… sino que además es arquitecto de profesión.

Las tareas arquitectónicas del saber se comprueban empíricamente en los salones, bóvedas, sótanos, almacenes, habitaciones, terrazas, piscinas y tuberías que conforman nuestra mente. A medida que el equipo de albañiles se encarga de ejecutar los trabajos diseñados por su arquitecto el saber, vamos definiendo claramente dónde y cómo almacenamos este conocimiento y estas percepciones.

El chorro de conocimientos y juicios subjetivos sobre el mundo va siendo ubicado en las tramas que nuestro arquitecto pergeña, armado con reglas y rotuladores. Que una u otra rama del saber disponga de más o menos sitio, dependerá en última instancia de las dimensiones de cada habitáculo. Es decir, de las dimensiones que deseemos atribuir a cada espacio-ciencia, de acuerdo con nuestros principios, educación y prioridades.

Si nuestro arquitecto decidiera que la filosofía, el arte o las ciencias físicas han de dominar el espacio ocupado por el saber, he aquí que observamos dormitorios repletos de neoplatónicos, kantianos o aristotélicas autoridades; lo mismo que de expresionistas, creadores de vanguardia y físicos post-einstenianos. Poco espacio restaría entonces para el tiempo que nos ha dado, considerando las horas de biblioteca, discusión y reflexión que tendríamos por delante y las tramas tan complejas que esta decisión ocasionare en las bóvedas y puntos de fuga del conjunto arquitectónico.

Si, por el contrario, nuestro arquitecto se decantare por el infinito scroll instagramero y la televisión amarillista como protagonistas de ese espacio que es también tiempo, allí veríamos habitar a influencers Gen Z de toda laya. Chascarrillos, chistes fáciles, reaction videos y flashes-vórtice resonarían en esos pasillos estrechos, repletos de famosos sin sustantivo ni sustancia. Poco espacio restaría en esos andamiajes endebles para la reflexión (los sabios precisan de habitaciones muy amplias, sólidamente construidas y silenciosas para medrar).

¿En qué ocupas el espacio de tu tiempo?


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