🪟 Windows 11: el equilibrio entre estética y control
Con Windows 11 decidí ir más allá, pero sin “invadir” tanto su estructura interna. El objetivo era refinarlo —no desmantelarlo—, recuperando el control visual y funcional:
Pequeños iconos en la barra de tareas y el escritorio (via Regedit).
Menú contextual clásico: https://www.howtogeek.com/759589/how-to-make-your-taskbar-larger-or-smaller-on-windows-11/#content
💻 1. Oh My Posh: transformar PowerShell
Incapaz de soportar el shell nativo de Windows, lo sustituí por una versión inspirada en los entornos UNIX:
👉 https://ohmyposh.dev/docs/installation/windows
Además instalé Neofetch (tras su abandono, recomiendo Fastfetch) y Git mediante Scoop, un package manager alternativo.
Pro tip para evitar bloqueos de ejecución:
Set-ExecutionPolicy -ExecutionPolicy RemoteSigned -Scope CurrentUser
Resultado: una terminal moderna, funcional y plenamente personalizable.
🪄 2. Start 11
El menú de inicio original de Windows 11 sigue siendo, por decirlo suavemente, mejorable.
Start 11 (Stardock) devuelve la sobriedad de las interfaces clásicas de Microsoft. Si quieres una alternativa gratuita, te recomiendo Windhawk: https://windhawk.net/
🔍 3. Everything
Sustituí el buscador nativo por Everything —una joya de velocidad y precisión que deja en evidencia a las posibilidades nativas de búsqueda, preparadas para desencadenar búsquedas a Bing.
4. Windows Tiling Manager
A pesar de que Windows trae desde su configuración nativa un sistema de gestión de ventas bastante eficiente, estoy acostumbrado a usar un entorno aún más ordenado, como lo es Komorebi: https://lgug2z.github.io/komorebi/index.html. En otro post me extenderé aún más sobre esta maravillosa pieza de software, que hace prácticamente irrelevante a la barra de tareas y el menú inicio, si se usa en conjunción con:
5. PowerToys: https://learn.microsoft.com/es-es/windows/powertoys/.
En particular con la Paleta de Comandos: https://learn.microsoft.com/es-es/windows/powertoys/command-palette/overview.
🧭 Conclusión
Tanto Windows 10 como 11 pueden ser entornos potentes, productivos y estéticamente agradables —si se configuran con criterio y conocimiento.
Estos ajustes no solo optimizan el rendimiento: reconcilian al usuario con el sistema operativo.
Y lo mejor de todo: lo hacen sin renunciar a la compatibilidad, ni al placer de trabajar en un entorno hecho a medida.
¿Tú también has conseguido “domar” tu sistema operativo? ¿Qué herramientas o configuraciones te han cambiado la experiencia de uso?
💬 Te leo en comentarios.

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